Esto era un sueño, un primer trabajo y una nueva vida. Una crêpe de chocolate ante una sonrisa azul que escucha una melodía envolvente mientras se pierde románticamente por las calles y entre las páginas de cualquier libro...

lunes, 9 de febrero de 2015

Au revoir !



Más de cuatro años que han discurrido a uno y otro lado del Sena.

Cuatro arrondissements (5ème, 9ème, 12ème y 11ème), y un quinto (el 13ème) que he tenido la suerte de disfrutar antes del départ.


Más de cuatro años de teatros, óperas, salidas espotáneas, conciertos, vernissages, apéros en el Sena, apéros en casas, apéros de happy hour infinitos, museos, exposiciones, resto+café domingueros, week ends de TGVs, carretera y aeropuertos, de cocina experimental, vegana, vegetariana y locuritas varias, de guitarra, cantando a Nino Bravo desde el fondo de las amígdalas, de encuentros y reencuentros, de vélib bajo el sol, la lluvia o la nieve, de montagnards y crêpes a horas intempestivas, de paseos interminables sin rumbo fijo, de salons des vignerons, de picnics, de jardinería en el balcón, de atardeceres junto al Sena o desde Montmatre, de domingos de marché de fruits et légumes, de passages, de jogging a lo largo del canal de Saint Martin, de fútbol, rugby o tennis, de té-guitarra-libros-vinilos a la luz de las velas en el salón Bréguet, de comidas de domingo, de festivales, de soirées, tantísimas soirées.

Más de dos años de hostel Bréguet, cuyos muros y su superficie de 42 m2 han revelado una capacidad inaudita en la acogida de huéspedes con su equipaje, y mis pingos y libros. Un verdadero hogar donde retornar tras cada viaje, un remanso de paz en medio de la vorágine parisina donde amarrar el corazón, dar rienda suelta a la creatividad y sobre todo al amor. Un amor que se construye, crece y se defiende cada día. 

Más de cuatro años con sus altos y sus bajos, aunque con un balance realmente alto, siempre con la ondulada cadencia armoniosa que es la vida.

Casi cuatro afortunados años de familia parisina, algo que, por muy magnifique que sea la vida en París, y por muy cliché que sea esta frase, sin vosotros no hubiera sido lo mismo. Con una mención especial a mi colloc de adopción, donde a pesar de tener cuatro habitaciones libres a veces preferíamos estar todos en la misma, y que aunque solo haya sido un mes, se ha quedado grabado en mi mente. Sin olvidar que he encontrado a mi media langosta capaz de concretizar el plan perfecto para montar una librería.

Y siguiendo con mi estilo, siempre nos quedará Paris... y Singapour!


Life is a journey, not a destination


Próximas aventuras, viajes y divagaciones varias en:

domingo, 8 de febrero de 2015

Paris - Singapour


Paris - Nantes - St. Nazaire

Paris - Bruxelles - Liège

Paris - Madrid - La Corogne - Miño

Paris - Frankfurt - Darmstadt

Paris - Barcelona - Villafranca del Penedés

Paris - Rennes

Paris - Vannes - Theix

Paris - Bordeaux - Arcachon

Paris - Valencia - Castell
ón - Benicassim

Paris - Champagne Ardene


Paris - Saint Gilles Croix de Vie

Paris - Lyon - Fleurs

Paris - Cagliari - Palau - Sassari

Paris - Madrid - Albacete

Paris - Dijon

Paris - Budapest

Paris - Dieppe

Paris - Chambéry - La Féclaz

Paris - Toulouse

Paris - Sevilla - C
órdoba

Paris - Varsovie

Paris - Rome - Fregene

Paris - Nantes - Nord sur Erdre

Paris - Mykonos - Santorini

Paris - Lisboa - Cascais

Paris - Santiago de Compostela - A Coruña - Ribadeo - Ortigueira - Cedeira - Miño - Perbes


Paris - Madrid - Bailén

Paris - La Rochelle - Rochefort - L'île de Ré


Paris - Pula - Verudela

Paris - Viena - Bratislava - Budapest 

Paris -  Doha - Muscat - Nizwa - Suhar - Dubai -Abu Dhabi - Musandam - Sur

Paris - Mont Saint-Michel - Cancale - Saint Malo - Dinan - Dinard - Theix - Pornichet - Rennes

Paris - Panamá City - Isla Contadora

Paris - Hendaya - Bilbao - A Coruña - Ortigueira
- Illas Cíes

Paris - Avignon - Apt


Paris - Blois - Chambord

Paris - Palermo - Castellamare del Golfo - San Vito lo Capo - Porto Empedocle - Selinunte - Agrigento - Scala dei Turchi - Noto - Catania - Nicolosi - Parque natural del Etna - Taormina - Cefalú

Paris - Madrid - Arévalo 

Paris - Berlín

Paris - Chartres

Paris - Brussels - Köln

Paris - Saint-Colomban - Bourges en Lac

Paris - Copenhague

Paris - Herbiers

Paris - Atenas - Voula - Cabo Sounion

Paris - Bratislava - Nitra

Paris - Tel Aviv - Beersheva - Jerusalem - Masada

Paris - Málaga - Almuñécar - Almería - Bruselas

Paris - Laussanne - Cully - Montreux

Paris - Pléneuf - Lourtuais - Erquy - Le petit Saint Michel - Lancieux - Saint Malo - Rennes

Paris - Amsterdam - Cologne

Paris - Quimper - Cap de Raz

Paris - Barcelona - Düsseldorf - Cologne

Paris - Madrid - Amsterdam - Cologne

Paris - Ajaccio - Piana - Porto - Solenzara - Porto Vecchio - Bonifacio - Sartène - Propriano - Pietrosella

Paris - Alfaro - Zaragoza - Coruña


et, finalement :

Paris - Singapour !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
 

miércoles, 4 de febrero de 2015

Anniversaire



¿Qué cuántos años tengo?
- ¡Qué importa eso !
¡Tengo la edad que quiero y siento!
La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso.

Hacer lo que deseo,
sin miedo al fracaso o lo desconocido…
Pues tengo la experiencia de los años vividos
y la fuerza de la convicción de mis deseos.

¡Qué importa cuántos años tengo!
¡No quiero pensar en ello!
Pues unos dicen que ya soy viejo
otros “que estoy en el apogeo”.

Pero no es la edad que tengo,
ni lo que la gente dice,
sino lo que mi corazón siente
y mi cerebro dicte.

Tengo los años necesarios
para gritar lo que pienso,
para hacer lo que quiero,
para reconocer yerros viejos,
rectificar caminos y atesorar éxitos.

Ahora no tienen por qué decir:
¡Estás muy joven, no lo lograrás!…
¡Estás muy viejo/a, ya no podrás!…

Tengo la edad en que las cosas
se miran con más calma, 
pero con el interés de seguir creciendo.

Tengo los años en que los sueños,
se empiezan a acariciar con los dedos,
las ilusiones se convierten en esperanza.

Tengo los años en que el amor,
a veces es una loca llamarada,
ansiosa de consumirse en el fuego
de una pasión deseada.
y otras… es un remanso de paz,
como el atardecer en la playa..

¿Qué cuántos años tengo?
No necesito marcarlos con un número,
pues mis anhelos alcanzados,
mis triunfos obtenidos,
las lágrimas que por el camino derramé
al ver mis ilusiones truncadas..

. ¡Valen mucho más que eso!
¡Qué importa si cumplo cincuenta,
sesenta o más! Pues lo que importa:
¡es la edad que siento! Tengo los años
que necesito para vivir libre y sin miedos.

Saramago


Y a cumplir muchos muchos más, todos los que sean posibles, atesorando ilusiones, recuerdos y nuevos sueños libertarios cada año vivido.



miércoles, 14 de enero de 2015

De l'amour (IV)




"El amor es eterno mientras dura" 
G. G. Márquez


Decía García Márquez que el escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar.

Y el amor es, sin duda, una de esas cosas inexplicables que a los escritores nos encanta abordar.

Hace poco me llamó la atención, hablando con una amiga, esa frase que probablemente todos o casi todos hemos dicho o hemos oído alguna vez: le quiero pero no se lo voy a decir porque no quiero "asustarlo". ¿Por qué iba alguien a asustarse de que alguien le quiera? ¿No será más bien de que se asusta de la responsabilidad que eso conlleva? ¿Y de qué responsabilidad estamos hablando? ¿De la de corresponderle? Es decir, ¿de amar? Es que todavía, a estas alturas, no nos damos cuenta de que el amor se da libremente, de que no conlleva deudas, y de que si las tuviera, no sería un amor tan digno de ser recibido, y menos aún de ser temido. ¿Que si le digo que le quiero y no me corresponde? Pues, entonces, si es posible, se debería seguir adelante sin rendirse, siempre sin dejar de mantener los dos pies en la tierra dispuestos a cambiar de dirección si nos atascamos.

Y es que la vida sería realmente cruel si sólo nos reservara una 
única media naranja para cada uno de nosotros.

Yo sí que me asustaría si al acabar mi día me diera cuenta de que no quiero a nadie, amigos y familia incluidos. Y me asustaría aún más de que mi capacidad de amar dependiera de alguna otra persona, de que no fuera capaz de dar sin recibir primero, de que el sentimiento más puro con el que hemos sido obsequiados haya sido finalemente absorvido por esta sociedad capitalista del trueque, en la que nadie da nada a cambio de nada.

Dicen que sin amor la vida no vale nada. Y que la vida sin amor no merece la pena vivirla. Por ello, debemos luchar por desterrar nuestros miedos y dejar que el amor fluya libre, eterno.